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BREVE COMENTARIO A LAS CARTAS A LOS CORINTIOS Y ROMANOS DE SAN PABLO

 

1. INTRODUCCIÓN. 

Las dos cartas que se han conservado de Pablo a la comunidad de Corinto parecen, sobretodo en lo respectivo a la primera de ellas, escritos circunstanciales que no responden a un esquema predeterminado. El propio Filmayer destaca que  1Cor  “No tiene un plan….pero, se destacan nítidamente en ella un número de secciones”.

Pablo había llegado a Corinto en el año 51, permaneciendo durante un año y medio aproximadamente. Al partir de la ciudad había construido una numerosa e importante comunidad.

Corinto era una ciudad populosa, capital de la provincia romana de Acaya; y por lo tanto la comunidad cristiana de esta ciudad, después de la partida de Pablo se encontró al socaire de las influencias y excesos de una ciudad tal. Pronto surgieron los primeros problemas en el seno de la comunidad, éstos llegaron a oídos del Apóstol durante su estancia en Éfeso, de modo que el propio Pablo fue calibrando la gravedad y la urgencia de atajar algunos de los mismos.

La 1Cor es un intento de respuesta urgente a estos problemas variopintos que afloraron en el seno de la comunidad de Corintio, algunos de los cuales amenazaban con romper la propia unidad organizativa de doctrinal de aquella.

 

1.1 ESTRUCTURA Y CONTENIDOS DE LA CARTA. 

En lo referente a la estructura y la división en secciones de la 1Cor, nos remitimos a la excelente estructuración de la introducción a la teología de las cartas paulinas realizada por Cambier, Carrez y Perrot (a for de ser sintéticos en el intento de no extendernos en demasía).

A pesar de la dispersión en cuanto a los temas de esta primera epístola a los Corintios, y de su aparente falta de unidad los distintos exegetas han insistido en explicar la unidad de la carta en torno a un planteamiento o idea central en la teología paulina; así Barth y Bultman sostiene que la clave interpretativa de 1Cor   es el tema de la resurrección entre los muertos y la escatología;Schmithals, basándose en argumentos externos a la propia carta (histórico-críticos), se detiene en las influencias gnósticas en la comunidad de Corinto, culpables de las divisiones y banderías en el seno de la misma (recordemos a la triple división de los hombres en la antropología gnósticas:hylicos,psíquicos y espirituales);G:Friedrich, como otros muchos exegetas, manifiestas la dimensión cristológica como central en esta misiva paulina:Cristo es el centro del Evangelio de Pablo, la historia salvífica y los dones del Espíritu desplegados en la comunidad cristiana tienen su alfa y omega en esta centralidad cristonómica, de modo que el propio Apóstol corrige, predica y exhorta a la comunidad de Corinto desde este fundamento. Por último otros exegetas asumen el carácter existencial de 1Cor ante los problemas puntuales que iban apareciendo en la naciente comunidad; muchos de los cuales, aún hoy resultan de innegable actualidad.

Es óbice señalar, entre los múltiples temas de esta epístola, al menos los más entre los mismos:

a) La carta, ya desde el principio, destaca el problema de las divisiones surgidas en el seno de la comunidad de Corinto. Estas tendencias o banderías (partidos según Baur), presentarían, cada una de ellas, sus propias características distintivas, de modo, que podían poner en serio peligro la unidad de la comunidad de Corinto y por ende a la naciente Iglesia.

Como ya hemos anticipado,  la comunidad corintia estaría sometida (situación geográfica, económica, sociocultural) a las diversas influencias que el transvase cultural Oriente-Occidente producía en este tipo de ciudades cosmopolitas (religiones mistéricas de cuño oriental y de arraigo helenístico, el sectarismo tardojudío con resabios gnósticos, la propia concepción entre las comunidades de cuño helenístico sobre el Jesús celeste etc).En el caso concreto de  Corinto, según algunos exegetas, estas influencias tomaron a efectos prácticos una comprensión de la relación “entre bautizante y bautizado, a la manera de las relaciones existentes en las religiones mistéricas entre iniciador e iniciado”; de modo tal, que cada uno de los bautizados se reclamaba del lado de quién le había bautizado (de Pablo, de Pedro , de Apolo).Esta situación nos hace constatar dos detalles relevantes en cierta manera para la cuestión que nos ocupa: de un lado Pablo, como demuestra su reiteración en predicar su Evangelio (el de Cristo, único e indiviso), bautizó escasamente en Corinto; de otro Pedro no estuvo en esta ciudad con lo que aquellos que se reclamaban de él debían proceder de otras ciudades, preferentemente de Palestina.

El caso de Apolo es en sí mismo paradójico, ya que el propio Apóstol se refiere a él con un tono cordial y afectuoso; además, parece ser que el propio Apolo se encontraba con Pablo en Éfeso, mientras escribe 1Cor.

Todos estos extremos nos señalan bien a las claras que la división no procedía de Apóstoles o lideres de la comunidad de Cristo, sino de una mala comprensión de parte de los cristianos de esta comunidad. De este modo el propio Pablo reafirma el único Evangelio, la superioridad de la sabiduría divina (AT, libros sapienciales etc., el tema ya nos suena desde aquí) frente a la comprensión humana y los predicadores, ya que Dios es el auténtico constructor de su Iglesia. 

b) El tema de los carísmas adquiere desde el principio en el seno de la primitiva Iglesia una importancia capital. Bien es cierto, que no debemos confundir el término carisma, al menos en lo referente a la comunidad de Corinto, en el sentido que se le da en una estructura eclesial más jerarquizada y estable como aquel don puesto al servicio de la comunidad cristiana para edificación y buen funcionamiento de la misma .Esta acepción de carisma, comprendido como servicio eclesial a la comunidad no se ajusta ni de lejos a la problemática planteada por los mismos en el seno de la comunidad.

Los corintios, por razones ya apuntadas con anterioridad (el humus cultural y social) asimilaban el contenido de carisma en determinado sentido veterotestamentarios más acorde con sus influencias culturales: este consistía en un don del Espíritu que inspirando al poseedor del mismo lo convertía en portavoz y comunicante de la sabiduría divina. Frente a estas pretensiones desbocadas y mistéricas de algunos miembros de la comunidad corintia Pablo resaltará la auténtica sabiduría divina, la acción del Espíritu, su despliegue de dones con relación a la economía de la gracia etc.(cuestiones importantes que explicitaremos en el resumen de los textos más determinantes de la carta). 

c) En cuanto al matrimonio, las relaciones sexuales, el celibato y la posición de la mujer en las asambleas litúrgicas hemos de señalar como Pablo, como no podía ser de otra manera, asume aquellas concepciones sociales vigentes en su tiempo (unas procedentes de la familia romana , otras de la moral judía).Es cierto que las costumbres y las relaciones sociales son cambiantes (versus esclavitud) y que por lo tanto, en el caso que nos ocupa debemos leer estas indicaciones con las prevenciones correspondientes.

Los desordenes de tipo sexual en la comunidad de Corintio (en especial el caso de un cristiano casado con su madrastra a la muerte de su Padre) da pie al Apóstol para recordar a su comunidad el comportamiento sexual correcto en cada una de las condiciones y estados en que se encuentren sus miembros: Pablo proclama y recuerda a los cristianos que el cuerpo de los hombres de be ser templo de Dios, ya que somos una criatura nueva en nuestra nueva relación con el Padre posibilitada por la pasión, muerte y resurrección del Hijo.

Pablo cuando trata la posición de la mujer dentro del matrimonio y la propia Iglesia establece un paralelismo con la conocida imagen de la Iglesia como cuerpo  unido místicamente a Cristo su cabeza; en el caso del matrimonio las relaciones jerárquicas que se establecen son legitimadas extendiendo teológicamente al sacramento del matrimonio y la relación conyugal la analogía antes mencionada.

En cuanto a determinados carísmas proféticos adoptados por mujeres sabemos que eran relativamente corrientes en las comunidades primitivas; de hecho las alusiones paulinas sobre este fenómeno nos dan muestra de la importancia que había adquirido fenómenos carismáticos e inspirativos en determinadas comunidades (algunas de cuño helenístico). Pablo reticente a estos excesos señala en 1Cor algunas reglas de carácter general con respecto a estos fenómenos y la actitud que hay que tomar ante ellos (1Cor 14); también señala la actitud de decoro de las mujeres en la asamblea comunitaria “que las mujeres callen en las asambleas”, aunque la indicación parece equívoca y algunos exegetas prefieren entender ésta como una advertencia a los fenómenos de glosolalia y hablar en lenguas extrañas (lo extraño es el sujeto de frase que es femenino en vez de un plural mayestático omniabarcante a ambos géneros).

Pablo detalla en los capítulos 6 y 7 los comportamientos que deben regir la relación hombre y mujer y la vida sexual: en primer lugar lo deseable es el celibato (si uno se queda viudo no se case) , incluso parece existir alguna alusión al problema del celibato dentro del matrimonio.En general en este terreno se vuelve a resaltar la relación de supeditación de la mujer al marido, como resultaba corriente en el modelo familiar romano y en las tradiciones judías. Pablo detalla con una cierta reciprocidad las obligaciones de la mujer y el hombre en el matrimonio, en la viudedad y en la soltería (remarcando la perfección del celibato). Pablo con estas indicaciones se muestra equidistante de determinadas prácticas de las religiones mistéricas helenistas tales como la prostitución sagrada, así como de determinadas prácticas sexuales, por lo demás corrientes en el mundo clásico como la homosexualidad. 

d) Los ministerios en la Iglesia de Corinto no aparecen en la carta explicitados en cuanto a su estructura y funciones, de tal manera que no nos es posible reconstruir un cuadro preciso sobre el particular. Pablo si enuncia de manera clara en línea con la primitiva Iglesia de talante judeocristiano (1Cor 12,28-30) las tres funciones fundamentales de la misma: Apóstoles,profetas y doctores).Debemos recordar que todos estos ministerios fueron itinerantes hasta la organización estable de determinados ministerios eclesiático (presbíteros,diáconos, obispos).

Esta presentación de la comunidades paulinas nos coloca frente a dos modelos de estructura comunitaria:de un lado la estructura carismática  y de otro la estructura institucional de las iglesias judeocristianas (H.Küng).Esta dicotomía planteada por la exégesis supone una nueva profundización sobre las relaciones entre los carísmas y la institución en la eclesiología paulina.

 e) Las relaciones en que Pablo utiliza el AT, los procedimientos exegéticos que emplea, su conexión con la exégesis judía etc es una cuestión importante para la comprensión de 1Cor. En esta carta aparecen dos textos de suma importancia sobre el particular.

Algunos exegetas han planteado la hipótesis sobre la posibilidad de que estas referencias al AT estuvieran ya consignadas con anterioridad al Apóstol; así podría existir un florilegio compuesto por diversos textos tardíos del AT que Pablo utilizaría en su carta.

Lo que sí parece cierto es que Pablo en su lectura de los LXX utilizó distintos recursos que pudieran proceder del género midrash-pescer. Este análisis resulta interesante para conocer la predicación de la Escritura paulina y la práctica de la homilía cristiana.

 f) Pablo entre las muchas cuestiones que se le plantean por parte de los corintios destaca una de radical importancia en la doctrina y la predicación cristiana: la resurrección de los muertos. Recordemos que esta concepción separaba radicalmente la concepción escatológica judía de la concepción de la naciente Iglesia, además de suponer un problema importante su comprensión correcta por parte de los cristianos procedentes de una cultura helenística (muy reacia en sus categorías filosóficas y religiosas a aceptar este extremo de la doctrina cristiana).

Parece ser que los litigantes de Pablo sobre este extremo son gnósticos pertenecientes a la comunidad de Corinto, y que como es lógico en su dualismo acendrado y menosprecio de la carne no admitían la necesidad de esta creencia.

g) El concepto de libertad humana es asimilado y toma significatividad para un cristiano desde el concepto de libertad cristiana. Pablo habla en múltiples ocasiones de su libertad, uniéndola al hecho de su condición de Apóstol y de la forma en que se produjo su conversión y misión. Por tanto, el significado de la libertad cristiano aparece como equidistante del término en la ética griega como en el juridicismo judío.

Pablo con este término significa un nuevo concepto de libertad, alejado de otras concepciones antropológicas y de la antropología misma: la nueva concepción de esta libertad “cristiana” se fundamenta en la nueva relación con Dios, relación existente gracias a la intervención del Padre que ha enviado a su Hijo para mediante su pasión,muerte y resurrección “Han sido liberados del pecado y de toda servidumbre humana”. Este es el hecho fundamental de la historia salutis que posibilita una concepción ética todavía más exigentes y rigurosa de la conducta humana, asumiendo la fe y la gracia santificante como los datos fundamentales que nos permiten la sumisión al Cristo viviente.

Esta ética permite al Apóstol un sobrepasamiento de la ley, ya que ahora el centro de gravedad es Cristo. El hombre redimido y dotado de nuevas fuerzas por la gracia, puede aspirar a la realización de estas obra de perfecta unión con Cristo y, por medio del Él, con Dios mismo bajo la máxima ley del amor (caridad).Bien es cierto, que la realización completa de esta obra aún no ha alcanzado su plenitud (final de los tiempos); pero con Cristo ha irrumpido en la historia humana un nuevo principio, una novedad absolutamente diferente a todo lo conocido.

Debemos tener en consideración que esta promesa hecha al hombre por Dios bajo una situación cualitativamente diferente a la anterior, debe obtener de este su libre consentimiento(fe) y que este debe nacer de una absoluta confianza en la obra de Cristo.Por tanto, la obra de la redención abre paso a una dinámica de “libertad comunitaria” que tiene como referente poner la vida en orden a “la gloria de Dios”, encarando al interno y al externo, la relación conmigo, con lo otro y con los otros desde este parámetro orientador de toda la conducta y la vida. 

h) Pablo insiste en el espíritu que debe presidir las asambleas litúrgicas, que por lo visto habían alcanzado un grado de degeneración que convenía corregir. Pablo realiza al hilo de esta situación una excelente catequesis sobre la Eucaristía (1Cor 11,1-34) 

j ) Pablo trata de responder a una, que aunque menor, es importante en cuanto al comportamiento que debe regir la vida de un cristiano: las carnes sacrificadas a los ídolos y la asistencia a banquetes con paganos.

No era extraño que miembros de la comunidad de Corinto tuvieran, por razón de cargo o amistad, que asistir a banquetes con familias paganas; en estos banquetes resultaba usual el consumo de carne ofrecida a los ídolos, por tanto, resultaba pertinente preguntar sobre la actitud a tomar  ante esta situación. Además la carne ofrecida en sacrificio a los dioses se vendía en los mercadillos y tiendas (quizás a un precio sensiblemente inferior) y convenía saber si era licito consumir carne comercialmente tan competitiva.

La respuesta de Pablo, aunque mesurada, recomienda la abstinencia en ambos casos por razones formativas; es decir, se podría deformar la conciencia de aquellos cristianos o posibles cristianos cuyo espíritu y juicio no estén suficientemente formado “el deber de no escandalizar, sobre el aprecio de lo que es útil a la comunidad, y en especial sobre la primacía absoluta del amor” (1Cor 8-10).

 

2. RESUMEN DE LOS TEXTOS DE LA CARTA A LOS CORINTIOS.

 

2.1.SALUDOS Y ACCIÓN DE GRACIAS. (1Cor 1-9) 

Pablo destaca en primer lugar su condición de Apóstol, por lo tanto, revestido de autoridad para proclamar el Evangelio de Cristo, ya que es tradente autorizado para la predicación del mismo con todas las garantías.

Se menciona a un personaje ya conocido por Hechos. No sabemos si el mencionado Sóstenes que menciona Pablo como compañero de trabajo es el mismo jefe de una sinagoga local que se convirtió al completo con su familia.

Es absolutamente seguro que la formula de cortesía “Gracias y paz” va dirigida a la comunidad de Corinto en su conjunto. Pablo insiste en la universalidad de la Iglesia de Cristo “Iglesia de Dios que está en Corinto” presente en la comunidad de Corinto y unida a esta.

Pablo recalca el insistente llamados (aplicado a sí mismo y a toda la comunidad) para remarcar el momento inicial de la vocación y adhesión a Cristo:” Habéis sido llamados a ser pueblo de Dios en unión de todos los que invocan en cualquier lugar el nombre de Jesucristo”

La comunidad corintia por su composición y cultura estaban acostumbrados al modo de argumentar de los griegos; por ello, es posible que Pablo en esta primera salutación hiciera referencia “En quién habéis sido en riquecidos sobremanera con toda palabra y con todo conocimiento” (v5), anticipando algunos de los temas sobre los que piensa tratar a continuación en esta carta.

En el v7 es destacable la utilización del término carisma por primera vez en los escritos paulinos “Que no os falta ningún don”; mediante esta expresión el Apóstol constata la sobreabundancia de dones en la comunidad corintia, que más tarde clarificara y explicitará. En el mismo versículo Pablo se refiere al momento de la parusía “Mientras esperáis que nuestro Señor Jesucristo se manifieste”; este parte de la salutación nos coloca frente a un problema de cierta envergadura en la teología paulina: la mayoría de los exegetas manifiestan la distancia existente entre la concepción de la parusía lucana y paulina. Mientras que en la primera la expectación escatológica que da remansaba por el tiempo de la Iglesia y su  buena nueva en marcha, en la segunda parece existir una inminencia e intensidad escatológica, propia de algunas comunidades del naciente cristianismo, que no parece casar muy bien con la obra paulina extendiendo el anuncio hasta los confines de la tierra; además Pablo demostraría tener una concepción de la parusía mucho más primitiva. Algunos exegetas lanzan la idea de que el Apóstol mantuvo esta inminencia escatológica, al menos al principio, modificándose progresivamente.

 

2.2 LAS DIVISIONES EN EL SENO DE LA COMUNIDAD. (1Cor 10-4,21) 

Al Apóstol le llegan noticias de las divisiones internas de la comunidad por medio de empleados de Cloe (comerciante cristiana de la comunidad de Corinto) durante su estancia en Éfeso. En el texto se mencionan cuatro banderías (con las salvedades ya mencionadas en los temas de la carta) de Pablo, Pedro Apolo y Cristo. No sabemos exactamente que peculiaridades doctrinales y teológicas tenían cada grupo concreto, pero si parece que las tenían.

Es fácil adivinar que el influjo de la cultura griega y el apego a la argumentación racional  tuviera su influencia en estos acontecimientos.Los cristianos de la comunidad de Corintio pudieron aplicar los mismos esquemas intelectivos al cristianismo que a la filosofía clásica y de las últimas escuelas romanas (estoicos,epicureos, cínicos etc).Pablo ante esto opondrá la sabiduría divina, la adhesión exigitiva a la única verdad de Cristo superior a todo conocimiento humano y mudable. A esta verdad se accede no por el esfuerzo de las capacidades intelectuales humanas, sino por el sello del bautismo, siendo esto exclusivamente lo que tiene significado salvifico y soteriológico.

Pablo a partir del v18 nos presenta de forma sintética su concepción de la teología de la cruz. Desde el principio afirma lo desconcertante y paradójico de este Jesús crucificado “Locura para los que se pierden; mas para los que están en vías de salvación poder de Dios”(v18), pero precisamente en el crucificado se muestra el poder salvífico del Padre.

En la misma línea que los profetas de Israel y los libros sapienciales (v20 ss) Pablo llama la atención sobre el peligro de querer conquistar la sabiduría divina mediante la humana inteligencia (el Adán de siempre, el pecado de los orígenes), llevando esta conquista aparente a la pretensión de la autonomía humana, prescindiendo de Dios.

Sólo la sabiduría divina lleva a Dios y a su obra de salvación “Dios ha querido salvar a los creyentes por la locura del mensaje que predicamos. Porque mientras los judíos piden milagros y los griegos sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado que es escándalo para los judíos y locura para los gentiles”; ya que en la cruz se muestra el inmenso amor de Dios hacia los hombres, posibilitando un camino salvífico que nos restituye en la filiación y la amistad con Dios.

La sabiduría divina, inaccesible al intelecto humano, es siempre superior a este desde cualquier punto de vista.

En el v26-31 Pablo en consonancia con la defensa de la teología de la cruz expone a los corintios como Dios se expresa a través de lo débil. Para explicitar esto a la comprensión de los miembros de la comunidad de Corinto pone el ejemplo de su propia elección por Dios: “Considerad cómo fuisteis llamados”; entre ellos no hay muchos ricos , poderosos o sabios, pero Dios les ha llamado a la fe “Dios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes”. La razón de que la voluntad divina en su elección se expresa en la debilidad y sobrepasando las contradicciones del propio pensar humano, coloca al propio hombre y sus capacidades racionales (sabiduría humana) frente a una situación paradójica y confusa, la cual ya había sido descrita por el Apóstol en anteriores versículos. La respuesta de manera evidente tiene que          ver, en este caso, con la desproporción entre la criatura humana y su creador: “Lo que es nada ante los ojos del mundo para anular a quienes creen que son algo…de este modo nadie puede gloriarse ante Dios”.

Por lo tanto la elección divina no depende de los méritos humanos. La salvación del hombre depende de la gracia gratuita e inmerecida del Padre (Con las salvedades ya dichas sobre la libertad humana que debe dar consentimiento y adhesión al proyecto salvífico) ; valemos y somos en función de nuestro creador.

Pablo prosigue extendiendo la argumentación anterior a el mismo, ya que la comunidad corintia no se convirtió por la sabiduría humana o la retórica desplegada por Pablo en la predicación del Evangelio “”Pues nunca me he preciado de conocer otra cosa   sino a Jesucristo y a este crucificado”, es más el propio Pablo, quizás en un recurso retórico para destacar la desproporción con Dios y la superioridad de la sabiduría y voluntad divina, afirma que en su primera comparecencia ante ellos “Me presente débil, asustado y temblando de miedo”.

La difusión del anuncio no depende por tanto, de esfuerzos humanos, siendo la voluntad divina,   el mensaje mismo constituido por el crucificado y la fuerza del Espíritu lo que da eficacia  a la predicación humana.

Pablo en 2,6-16 Establece una oposición entre la sabiduría divina y la sabiduría humana, en parecidos términos a los ya conocido Pablo afirma lo inefable de ésta por parte de los esfuerzos vanos de la sabiduría humana “Ninguno de los poderosos de este mundo ha conocido”. Esta sabiduría tiene su puerta de entrada en la gracia que posibilita la fe “Para adultos en fe” y depende “Del Espíritu que viene de Dios”. La sabiduría espiritual por la que “Conocemos lo que Dios gratuitamente nos ha dado” constituye la sabiduría con mayúsculas para el cristiano “El hombre mundano no capta el Espíritu de Dios”.Es por tanto, una sabiduría misteriosa y gratuita. El Apóstol identifica esta sabiduría con el Cristo crucificado.

Pablo personifica (recordemos el proceso de personificación iniciado en los libros sapienciales) en Cristo : “No habrían crucificado al Señor de la gloria”. Este Señor de la gloria puede tener claras referencias veterotestamentarias (poder,sabiduría,majestad).Una vez más Pablo resalta la divinidad el Hijo de Dios y la paradoja y escándalo que provoca su crucifixión, entre aquellos que no han recibido por el Espíritu la auténtica sabiduría que procede de Dios, siendo esta la que permite una lectura inteligible del proyecto salvífico y la historia humana (no queremos decir que Pablo niegue todo esfuerzo de la inteligencia y libertad humana, pero este debe ser enfocado desde la centralidad de lo ya dicho).

A Partir de 3,1, después de haber dejado claro la superioridad de la sabiduría divina, sus características y dependencia, Pablo reprende a los Corintios por su inmadurez al no haber entendido la unidad del Evangelio que anuncia : “¿ No es señal de inmadurez y de que actuáis con criterios puramente humanos?”.

Pablo destaca la centralidad de Cristo, ocupando los hombres un papel secundario en la obra salvífica: “Simples servidores por medio de los cuales llegasteis a la fe. Yo planté y Apolo regó, pero el que hizo crecer fue Dios” (v5-6).

Después de haber asegurado la primacía absoluta de Dios en la obra salvífica, el Apóstol remite la colaboración y servicio de los hombres a la adhesión a la voluntad divina: “Cada uno recibirá su recompensa conforme a su trabajo”(v8).

Pablo recurre a la imagen del fuego, muy usual en el AT “El fuego pondrá a fuego la obra de cada uno” v13) para remitirnos al poder de Dios y su presencia. Sobre el significado y sentido concreto del párrafo, algunos exegetas han visto en él una referencia al purgatorio, mientras otros lo han conectado con el juicio de Dios al final de los tiempos. Pablo considera a cada cristiano templo y morada del Espíritu"¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (3,16);de esta manera, si alguien profana el templo debe ser destruido “Dios le destruirá a él”.

A continuación Pablo vuelve a relativizar la sabiduría humana y las realidades mundanas . Los cristianos por tanto, pertenecen a Cristo (centro y punto de inflexión en la nueva economía salvífica) “Vosotros sois de Cristo y es Dios.

Debemos puntualizar, que a pesar de lo , Pablo no rechaza lo humano, ni menosprecia lo mundano, sino que toda la vida humana en su conjunto y las realidades terrenas deben se percibidas bajo una nueva luz, la luz del crucificado que nos rescató a alto precio y fue resucitado y exaltado por el Padre.

En 4,1-7 recupera el Apóstol el tema del juicio final  que ya había sido insinuado anteriormente "No juzguéis antes de tiempo. Dejad que venga el Señor” (v4).Vuelve Pablo a reiterar la posición de los hombres como colaboradores secundarios en la obra salvífica “Los hombres son sólo servidores y administradores”; así, el único juez definitivo sobre personas y actos es Dios. Pablo con una moderación en los modos y las formas recuerda a los Corintios que el juicio humano no es ecuánime, y solamente el Padre eterno es infalible. Por tanto, estos juicios parciales sobre lo dicho y hecho por unos y otros son necesariamente equivocados “Es ridículo y peligroso enfrentar a un apóstol con otro”. Ningún hombre conoce los Misterios de Dios, siendo los carismas y cualidades humanas producto no de nuestros méritos particulares, sino de la acción gratuita del Espíritu en nosotros”.

En 4,8-21 Pablo cambia de tono; echando mano del recurso de la ironía pretende mostrar a los corintios su falta de comprensión sobre la dinámica salvífica de Cristo y su talante altanero y orgulloso: “Habéis llegado a ser reyes sin contar con nosotros”. A esa vana pretensión de haber entrado en posesión del reino Pablo opone la experiencia de los auténticos Apóstoles de Cristo “ Dios nos a destinado al último lugar como condenados a muerte.

A partir del v10 intensifica más las distancias entre al auténtico seguidor de Cristo y los presuntuosos corintios mediante el recurso a paralelismos antitéticos sucesivos, exponiendo a continuación la actitud humilde de que cabe esperar en un espíritu cristiano lleno de gracia y, que al parecer, los corintios (al menos algunos) han perdido en parte esta seña de identidad del seguidor de Cristo.

En el v14 Pablo, después de esta primera parte explicativa de la situación de la comunidad, recupera un tono mesurado y paternal, recordándoles que él fue el que les llevó la buena nueva y les hizo nacer en la fe; por tanto lo preceptivo es que “seáis imitadores míos” (Pablo ejemplifica en sí la actitud de seguimiento cristiano).Con este mandato envía a Timoteo a la comunidad “El os recordará el modo de conduciros como cristianos”.

En el final de este texto Pablo vuelve a un tono más severo y firme (se cuadra), afirmando que es capaz de actuar con la severidad necesaria, bajando a resolver el mismo la situación a Corinto.

Después de este lenguaje duro a la vez que retador con los revoltosos de la comunidad, Pablo cierra el v21 con una expresión interrogativa, que deja bien a las claras su firmeza en la resolución de este conflicto “ ¿ Qué vaya a vosotros vara en mano, o con amor y   espíritu de mansedumbre?”.

 

2.3 DESÓRDENES EN LA IGLESIA DE CORINTIO.  (5,1-6,20)   

Comienza esta sección con el grave caso de lujuria que ha llegado a oídos del Apóstol: un cristiano de la comunidad convive maritalmente con su madrastra ; no sabemos si después del fallecimiento de su Padre o del divorcio de este. Pablo, como es lógico (siguiendo las costumbres imperantes), considera el asunto lo suficientemente grave como para tomar cartas en él.El culpable debe ser excluido de la comunidad cristiana. “excluir de entre vosotros al que ha cometido tal acción”.

Nos encontramos frente a dos consecuencias importantes en este hecho: a) el pecado de un cristiano y su reconciliación no es una cuestión exclusivamente particular (mi conciencia y Dios), sino que es cosa de toda la comunidad (Iglesia) b) la segunda cuestión es cómo Pablo se enfrentó a un problema, que tiene mucho de cultural y circunstancial, aplicando las concepciones morales y culturales propias de su tiempo.

En el v6, se introduce la comparación la levadura; en ella encontramos resonancias de las costumbres judías que Pablo también conocía: en la fiesta de la Pascua judía debía utilizarse pan sin fermentar (ázimo), destruyéndose todo resto de levadura vieja. Con este símil se establece un paralelismo con la muerte y resurrección de nuestro Señor, que ya ha establecido un nuevo tiempo. Por tanto, el cristiano debe abandonar al hombre viejo (la levadura nueva), viviendo en función del reino que ya es operante en la vida de los hombres.

Prosigue el Apóstol con su lista de repaso a problemas puntuales de la comunidad analizando las rencillas entre miembros de la comunidad. Pablo aboga por una resolución discreta de los conflictos entre hermanos al interno de la comunidad: “¿ Es que no hay entre vosotros algún entendido capaz de ser juez entre sus hermanos?”. No sabemos si Pablo en esta ocasión se muestra más preocupado de la imagen externa de la comunidad ante el resto de los ciudadanos o ante las tristes circunstancias de las refriegas y comportamientos maledicientes entre cristianos (seguramente los dos).

Es posible que la clave a esta cuestión nos la dé la traducción : según algunos exegetas la traducción correcta “un tribunal no cristiano” debería ser traducido  “un tribunal injusto”; por tanto, el sentido de la frase cambia radicalmente.Pablo podría estar apuntando a la parcialidad de los tribunales romanos , con los cuales el mismo tuvo que vérselas. Además, si echamos manos de las referencias veterotestamentarias injusto es aquel que no ha recibido la salvación mediante la fe, por tanto, sólo serían poseedores de la justicia suficiente para juzgar a otros quién fuese justo en sí mismo (Dios), o aquellos que participan por medio de la fe/gracia de esta justicia en alguna medida “ ¿ Acaso no sabéis que son los creyentes quienes juzgarán al mundo?”.

Pablo se las ve seguidamente con un tema de enorme importancia en la teología paulina (apenas antropología) como es la libertad humana reasumida bajo la nueva “libertad cristiana” este tema ya había sido tratado con anterioridad, siendo posible que lo m iembros de la comunidad de Corinto hubiesen realizado una mala compresión de alguna de las frases expresadas por Pablio.Así “Todo es vuestro” pudo ser interpretado como una cierta patente de corso para desbordar lo licito en el comportamiento de un cristiano, pero el propio Pablo establece desde su clásico leif motiv cristocéntrico los límites de la libertad cristiana “Pero vosotros sois de Cristo”.

En el v13 Pablo, en el pasaje de los manjares y el estómago introduce la nueva concepción del cuerpo de la mano de la obra de Cristo y nuestra promesa de resurrección en la carne. Esta nueva concepción apunta        

a unas nuevas posibilidades y dignidades del cuerpo humano (templo del Espíritu) que sobrepasan la mera materialidad del mismo, y que será transformado por la obra salvífica al final de los tiempos “el cuerpo en cambio no es para la lujuria, sino para el Señor”: Esta nueva consideración del cuerpo, hace que este se coloque bajo la máxima ley del amor, siendo por tanto menospreciado en cualquier comportamiento instrumental al margen del mismo: “Y voy a usar los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta”. Este cuerpo unido a Cristo se menosprecia y daña en toda relación al margen del amor y la donación (protitución), siendo todos estos comportamientos un menoscabo de la dignidad humana y acciones egoístas en sí mismas.

Pablo finaliza, de alguna manera con lo que ya había apuntado desde un principio: los cristianos pertenecen a Dios en todas sus dimensiones (relación con su cuerpo y el de otros), por tanto, la pertenencia al cuerpo de Cristo lleva aparejada un compromiso que afecta a todas las dimensiones de la vida “Habéis sido comprados a gran precio, dad gloria a Dios con vuestros cuerpos”.

 

2.4. PROBLEMAS EN IGLESIA DE LA CORINTIO . (7,1-10,33)  

Pablo comienza la primera parte de esta sección tratando temas referentes al matrimonio y las relaciones personales. Para Pablo lo importante es la fidelidad a Dios (seguimiento) al margen de cual sea el estado en que se encuentre (matrimonio,viudedad,soltería,celibato).Pablo considera al matrimonio y al celibato como dones de Dios, pero considera especialmente indicado el celibato al permitir este una acción más eficaz a favor del Reino y anticipar la condición de la vida de los resucitados.

Es interesante observar como Pablo explicita la relación matrimonial en términos de cierta simetría entre los esposos “Que el marido cumpla su obligación conyugal con la mujer e igualmente la mujer con el marido”,  (v3) lo que representaba un cierto avance con el modelo familiar romano.

Prosigue el Apóstol en su repaso de los distintos estados. En cuanto a los solteros y viudos Pablo les recomienda abstinencia , si es que la pueden aguantar, si no que se casen (v8-9).

En cuanto a la institución matrimonial Pablo mantiene lo ya dicho por Jesús en los sinópticos “A los casados les mando, no yo, sino el Señor” (v10), según el cual el matrimonio ha de ser indisoluble (como ideal); pero el propio Apóstol introduce una curiosa excepción (privilegio paulino) “Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe” (15).Esto ha entrado a formar parte del derecho canónico en lo referente al derecho matrimonial; de modo que si la convivencia entre una pareja, en la cual uno no es creyente se vuelve imposible por esta causa y la parte no católica quiere separarse la Iglesia permite la separación y reconoce a la parte católica el derecho a contraer matrimonio canónico de nuevo (curiosa indisolubilidad).

Continúa Pablo en el capítulo 7 (7,17-24) ,repitiendo hasta cuatro veces la misma idea: “Que cada cual, hermanos , continúe ante Dios en el estado que tenía al ser llamado” (v24). En la última parte del capítulo vuelve Pablo al tema principal de estos consejos domésticos sobre los estados de la vida. El Apóstol nos remite a las bondades y conveniencias del celibato en la adhesión a Cristo y el trabajo por el Reino; así al hablar sobre los solteros “Sigo creyendo que debido al momento excepcional que vivimos, es bueno que el hombre permanezca como está” (v26), pero debemos tener en cuenta que Pablo no absolutiza estas posiciones (encratismo) : “Pero si te casas no pecas” (v28).

A partir del versículo 29-31 se expresa nuestro autor relacionando la abstinencia de las cosas mundanas con el pronto final de los tiempos. “porque la apariencia de este mundo está a punto de acabar”. Por razones obvias no nos atrevemos a expresar una conexión explícita entre la defensa del celibato en el trabajo por el reino y la inminente parusía, pero tampoco nos parecería absolutamente descabellado en consonancia con algunos exegetas que hacen hincapié en las diferencias notables entre la escatología paulina (más primitiva) y la escatología lucana (donde la ansiedad e intensidad escatológica se remansa en una nueva construcción eclesiológica). Lo que si parece claro es la alta estima del celibato que tenía Pablo, ya que este estado permitía una dedicación foul time “a las cosas del Señor y como agradar a Dios”; por tanto, estaríamos ante una defensa a efectos prácticos del celibato (soltería,viudedad), pero no ante una defensa teológica que tuviera un carácter excluyente (recordemos que el matrimonio es un sacramento)

A partir del v36 aparece nuestro autor respondiendo quizás a una objeción real de la comunidad de Corinto. No sabemos con certeza si se trata de un supuesto real (acaecido en Corinto) o genérico (con carácter general), pero no resultaría extraño que este hecho hubiese ocurrido efectivamente. De haber sido así, los protagonistas serían un Padre y una hija, esta última preocupada (al pasarse el arroz) de la perdida de su edad casadera (con las complicaciones para ella misma y su Padre) ; Pablo con buena dosis de realismo insiste en su teoría anterior “Haga lo que quiera” , pero para un cristiano en su adhesión a Cristo, mejor el celibato “el que ha resuelto en su interior no casar a su hija soltera,hará bien”. Existen, incluso algunos estudiosos que insisten en la posibilidad de que este fragmento se refiera a una pareja joven, en edad de contraer matrimonio, reticentes a la práctica del sexo dentro del matrimonio y partidarios de una especie de unión espiritual (tomar esta hipótesis con la cautela debida)

En el v39 reitera, aplicándolo a otro caso concreto (la viudedad) el mismo principio de vida práctica, por lo visto válido en todo caso “Será más dichosa si permanece como está” (sin casarse).

El capítulo ocho se habré con la contestación paulina a otra situación ambigua y preocupante en la comunidad de Corinto:las carnes sacrificadas a los ídolos. Sobre este particular nos remitimos a lo dicho en la introducción sobre los temas fundamentales de Pablo en esta misiva.Si nos parece conveniente destacar , al menos, una clave interpretativa de la respuesta paulina a este problema: parece claro que esos dioses falsos y inexistentes no pueden hacer malo ningún alimento, pero el ejemplo dado por cristianos comiendo carne sacrificada a los ídolos en banquetes o comprándola en mercadillos (posiblemente más barata), podría, en el caso de cristianos inmaduros, ser interpretado de manera errónea. Por ello, en función del amor al débil, siguiendo el principio de no dar ocasión para el pecado de éste Pablo dixit “Jamás tomaré ese alimento para no ponerlo en peligro de pecar” (nos pensamos que este tema es una cuestión menor, apenas cuestión y apenas teológica, pero que tenía una cierta incidencia en el marco cultural y social Corintio).

En  1Cor 9,1-18,Pablo menciona su condición Apóstol. “Es que no he visto yo a Jesús nuestro Señor” y de él ha recibido la misión del anuncio. La propia comunidad a la que se dirige da testimonio de tal condición “Pues vuestra condición de cristianos es la garantía de mi apostolado” (v2).

Pablo conoce bien cuáles son los derechos de Apóstol “¿ Acaso no tenemos derecho a beber y a comer…a que nos acompañe una mujer…..Cuándo se ha visto que un soldado corra con los gastos de guerra?” (v4-5) , aunque el no los haga valer, no le parece mal que otros lo hagan: “Si en vosotros hemos sembrado bienes espirituales.¿ Será mucho que recojamos bienes materiales? (v11).En el mismo tono más adelante reitera taxativamente “El Señor ha ordenado que los que anuncian el Evangelio, vivan del  evangelio” (15) .Pero Pablo, a pesar de legitimarle todo lo anterior reitera su renuncia a este derecho que le asiste como Apóstol “”Pero yo no he hecho uso de ellos ni os escribo estas líneas para reclamarlos” (v15).

Más adelante (16-18) Pablo introduce una expresión extraña  aludiendo a su misión “Es una obligación que tengo”.Qué quiere señalar Pablo con esta expresión: ciertamente la consideración de la libertad humana es sobrepasada por la potencia y eficacia del amor de Dios (recordemos que Pablo no anuncia el Evangelio por propia iniciativa), el eSpíritu y su gracia guían ha Pablo en esta empresa, siendo este amor sin medida lo que obliga a Pablo a evangelizar “¡ Hay de mí si no evangelizare¡ Por tanto, la obligación no es extrínseca al sujeto, sino una obligación que nace al interno y que se autoimpone desde sí en razón de ese amor de Cristo autodesbordante.

Pablo prosigue colocándose como ejemplo de esa libertad superior y más perfecta, propia del hombre nuevo, fruto de la gracia posibilitada por la muerte y resurrección del Señor. Ese es el centro de la libertad cristiana, que ya no se haya supeditada a intereses privados y mundano , sino al servicio a los demás y la obra evangelizadora “ Siendo como soy plenamente libre, me he hecho esclavo de todos” (v19).El  Apóstol a puesto toda la carne en el asador para propagar la buena nueva, pero el mismo espera, a pesar de su amor desinteresado, recoger los frutos de la promesa salvífica “Y todo lo hago por el Evangelio de cuya buena noticia espero participar” (v23).

Pablo explicita la situación del cristiano frente a la promesa de salvación, ilustrándola con el conocido ejemplo filosófico de los atletas (muy del gusto griego).Esta imagen de los atletas corriendo y los púgiles luchando en pos de la victoria que da derecho a una corona de laurel, debió de sonar pertinente entre los corintios, acostumbrados como estaban, a la celebración de los populosos juegos ístmicos cada dos primaveras. Por lo tanto, la moraleja consiste en que como los atletas, si se quieren alcanzar los laureles de la salvación hay que esforzarse, no estando nadie exento de fallar y quedar descalificado “ Disciplino mi cuerpo y lo esclavizo, no sea, que después de enseñar a los demás, quede yo descalificado”. (v27).

A pesar de haberse puesto como ejemplo a los corintios en el esfuerzo de alcanzar la salvación, Pablo coloca otro ejemplo,esta vez histórico, para ilustrar a los corintios. En efecto, la historia del pueblo de Israel sirve a Pablo para incidir en la actitud constante de fidelidad a Cristo que hay que mantener si se quiere uno salvo; además nos recuerda que el plan salvífico de Dios se da en la matriz de la historia concreta humana (en este caso el pueblo de Israel) : “ Todas estas cosas sucedieron para que nos sirvan de ejemplo” (10,6)

El Apóstol compara la historia del  NT y el AT de manera ejemplificadora “ Todas estas cosas que les sucedieron a ellos eran como un anticipo para nosotros” (v11). Por ello es necesaria el esfuerzo de cada uno unido a la gracia del Espíritu para agradar a Dios, porque nadie está libre “Quien presuma de mantenerse en pie, tenga cuidado de no caer” (v13).

Prosigue el capítulo 10 recuperan do uno de los temas fundamentales de esta sección: la idolatría. Ahora, este tema es tratado desde una nueva perpectiva: ¿Pueden los cristianos participar en los banquetes rituales donde se sirve carne procedente de sacrificios?. La respuesta de Pablo es tajante; Pablo mediante un paralelismo deja claro que son incompatibles “Beber el cáliz del Señor y el de los demonios”,incidiendo en que si uno participa en estos banquetes hace propio el significado religioso de estos, y por tanto, significaría la aceptación de la idolatría y sus valores. Esto es absolutamente inconcebible para el cristiano, que debe elegir antes que cualquier cena la cena del Señor (Eucaristía) y no la cena de los ídolos. Esta referencia a la Eucaristía representa el primer testimonio preciso de la misma, encargándose el propio Pablo en capítulos siguientes de detallar más la cuestión.

Pablo al final de esta sección (10,23-11,1), recupera lo ya dicho en capítulos anteriores, reiterando sus conclusiones sobre la comida sacrificada a los dioses paganos. Esta conclusión es puesta en relación con su concepto de libertad cristiana, quedando esta supeditada a la máxima ley del amor (en atención al prójimo). A pesar de esto , Pablo demuestra una buena dosis de flexibilidad sobre el particular, comprendiendo las visicitudes a las que se podía enfrentar un ciudadano cristiano de Corinto en esta cuestión, inquiriendo de esta manera a los cristianos “ Hacedlo todo para gloria de Dios”; actuando para no inducir a pecado a los demás “ No seáis ocasión de pecado ni para judíos ,ni para gentiles, ni para la Iglesia de Dios (V32), y en función del amor al prójimo “ No buscando mi conveniencia,sino la de los demás”; en aras a la salvación de los mismos “Para que se salven” (v33).

 

2.5. PROBLEMAS EN LAS ASAMBLEAS COMUNITARIAS. (11,2-14,39) 

Comienza esta sección respondiendo al tema del velo de las mujeres en la liturgía.Es muy probable que el propio Pablo supiera la relativa importancia de este tema, pero considerara necesario responder en este momento de manera afirmativa a la costumbre del velo. Es posible que en la respuesta paulina sobre el particular exista mucho de la consideración sociocultural y el papel,absolutamente secundario, que las mujeres ocupaban, tanto en la sociedad romana como en la judía.Por tanto, nos encontraríamos frente a una respuesta más cultural que kerigmática.

No podemos, por supuesto, pedir a los hombres que hagan abstracción de la cultura y la sociedad en la que viven y se educan. En el caso de Pablo debemos utilizar las mismas prevenciones. Pablo fue educado en un ambiente claramente patriarcal; su educación rabínica y el contexto sociocultural le impedían tener una visión más igualitaria con respecto al puesto que debía tener la mujer en la sociedad y la propia comunidad cristiana.

Los argumentos paulinos para legitimar su posición con respecto a esta costumbre del velo hoy nos son prácticamente incomprensibles y anacrónicos,pero en descargo de Pablo hemos de decir que sus consejo representaban un cierto avance en la consideración de la mujer con respecto a la familia romana y las tradiciones judías. Vemos pues, como Pablo argumenta en una doble dirección: a)la sujeción de la mujer al varón (cabeza de esta como el varón está sujeto a la cabeza que es Cristo; b) la costumbre y el decoro.

A partir de 11,17 Pablo introduce una cuestión doctrinal y teológicamente más grave y relevante que la anterior: la tergiversación del espíritu fraternal que debe presidir las asambleas eucarísticas.

La Eucaristía, ya en este tiempo debía estar íntimamente relacionada con una comida fraternal entre los mienbros de la comunidad. Sobre este tema llega a oídos de Pablo que los más pudientes de la comunidad llegan antes a esta presunta comida fraternal, procediendo a comer sin esperar a los menos pudientes, trabajadores del puerto de Corinto.Al llegar éstos apenas que da nada : “ Cada cual empieza comiendo su propia cena, así resulta, que mientras uno pasa hambre , otro se emborracha” (v21).Pablo reprueba de manera enérgica, podríamos decir que hasta colérica el comportamiento egoísta e impropio de estos cristianos : “¡Pues no es como para felicitaros¡

A partir del v23 hace una descripción de la cena del Señor (Eucaristía) hasta el v27.Este relato paulino de la institución de la Eucaristía  es el más antiguo dentro de la tradición literaria del NT,escribiéndose posiblemente alrededor del 56, de modo que es anterior al relato de los sinópticos.

Podemos destacar tres aportaciones principales de la descripción eucarística hecha en el texto paulino: a) La presencia real de Cristo en el misterio del pan y el vino consagrados:b) la actualización sacramental del misterio de la muerte y resurrección de Jesús;c)La eucaristía como signo y anticipación de la definitiva unidad en Cristo que se dará a la consumación de la historia salutis.

Pablo en el v27 destaca las profundas resonancias ético-morales de su concepción eucarística “Por eso quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, se hace culpable de profanar el cuerpo del Senor”.Vemos como el Apóstol relaciona el sacramento de forma directa con la vida y la actitud de los cristianos hacia los demás,por ello la actitud de estos cristianos corintios es tan reprobable y provoca el enfado de Pablo.

A partir del v33 da Pablo unas pocas instrucciones a seguir para la celebración correcta de la Eucaristía en unas condiciones mínimas de fraternidad :”Las demás cosas las pondré en orden cuando vaya”.

A continuación, y durante los tres siguientes capítulos, aborda Pablo el tema de los carismas. Esta palabra tiene su origen en el ámbito paulino, apareciendo 14 veces en las cartas de Pablo.El sentido de esta acepción proviene de su etimología (jaris=gracia), de modo que se entiende el término usualmente como el don concedido por Dios a sus fieles independientemente del puesto que ocupen en la comunidad.Más modernamente y con ocasión de la estructuración jerárquica de la Iglesia entendemos carisma como aquellos dones(cualidades y disposición) concedidos por el Espíritu para beneficio de la comunidad (Iglesia) y edificación de los demás.

Pablo enumera distintas clases de carísmas. Entre ellos el de la profecía . “Este mismo Espíritu concede a uno el don de la fe, a otros el carisma de curar enfermedades, a otro el poder de realizar milagros,a otros el hablar en nombre de Dios, a otro el distinguir entre espíritus falsos y verdaderos, a otro hablar en lenguaje misterioso (glosolalia), a otro el don de interpretar ese lenguaje” ( v9-10).Pablo deja claro que todos estos carismas provienen de la acción del mismo Espíritu.

En 1Cor 12,12-31 Pablo se enfrenta con los problemas creados por algunos de estos carismáticos; éstos se creían legitimados por su condición para comportarse de cualquier modo desligados de la normatividad y unidad que debe regir la vida comunitaria.

Pablo emplea el ejemplo, muy socorrido en la cultura latina del cuerpo; mediante él Pablo intenta mostrar   la bondad de la pluralidad de carismas “el cuerpo es uno y tiene muchos miembros” (v12), pero a la vez la unidad de la Iglesia entera: “Recibo un mismo Espíritu en el bautismo, afín de formar un solo cuerpo” (v13). Pablo, como podemos observar, presenta a la Iglesia como cuerpo de Cristo, por tanto todos los miembros, tengan el carisma que tengan, se encuentran unidos a su cuerpo (Iglesia) y colaboran en la edificación de ésta “Dios ha asignado a cada cual un puesto en la Iglesia”.

Pablo una vez terminado el ejemplo del cuerpo y sus miembros (26) , pasa inmediatamente a explicar lo que quiere dejar sentado: Cada uno en la Iglesia de Cristo tiene sus funciones propias y su marco competencial, siendo todos miembros de la misma Iglesia, regidos por las normas de esta.Pablo establece una cierta jerarquía en cuanto a la importancia de estos carismas en el seno de la Iglesia, de modo que en primer lugar se encuentran los Apóstoles.

Debemos señalar que en Pablo todavía no existe la oposición entre carisma y autoridad, estando encaminados todos los carismas y funciones en el seno de la comunidad cristiana a que esta crezca.

En 13,1-13, nos encontramos con una de las páginas más singulares y bellas de la producción paulina.Por el tema central tratado en la misma también se la conoce como “Himno al amor”. Evidentemente, el concepto de amor para un cristiano varía bastante del de la cultura clásica grecolatina. Sólo diremos sobre el particular que el amor al que se refiere Pablo no es el eros o la filía , sino el amor cristiano (desvinculado de instintos carnales e intereses particulares), el ágape (banquete); es decir, un amor que proviene del Espíritu y que se dirige a Dios, al otro y a lo otro.

Pablo insiste en todo el himno en la idea central:sin amor, incluso los carisma (y todo lo demás) se reduce a nada.El amor por tanto, es la fuente de la que surgen todos los bienes.El propio Pablo enumera 15 características del amor (7 positivas y 8 negativas). El amor no pasa jamas (8) .Este amor que es eterno y no mudable o pasajero, y que el Apóstol acaba de caracterizar, no es fácil de llevar a cabo. Los mismos corintios a los que Pablo dirigen su misiva no han sido capaces de ser fieles a este amor.

Frente a esta perdurabilidad de los hombres, incluso los carismas de los que algunos se glorian en Corinto desaparecerán (8 b)

Pablo a partir del v9 plantea la parte más enigmática del himno; el Apóstol reafirma la imperfección del conocimiento humano sobre Dios, pero el amor (fe) transformará nuestro desconocimiento en visión y nuestra esperanza en cumplimiento. Este crecimiento espiritual es explicado por Pablo comparándolo con el paso de la niñez a la madurez (niño-hombre). Cuando consigamos esta madurez espiritual (tal vez después de la parusía), el hombre tendrá un conocimiento perfecto de lo real, sin velos ,ni distorsiones (resuena cierto eco de la caverna platónica).El final del v12 nos coloca frente a una difícil interpretación sobre cuando se producirá el momento final de esta perfección completa “Entonces conoceré como Dios” (parece difícil llegar a esto antes de una transformación radical, antes del final de los tiempos).No atisbamos claramente si este “como Dios mismo me conoce” se refiere a algún tipo de visión beatífica.

En el v13 se nombra dos virtudes teologales junto a la máxima ley del amor. La práctica del amor en la vida de un cristiano es algo fundamental, ya que el amor es una fuerza transformadora, que cambia al hombre y las cosas, permaneciendo el siempre.

Pablo vuelve al tema que le había ocupado en el capítulo 12 a partir de 14,1. Retoma el tema de los carísmas, pero inserto en la actividad de estos en las reuniones comunitarias.

Pablo analiza de manera crítica el carisma de “Expresarse en un lenguaje misterioso” (v2), señalando que son más útiles a la comunidad otros carismas como el de la profecía,o la predicación: “El que habla en nombre de Dios, rinde provecho a la Iglesia”. Recordemos que este don de la glosolalia era tenido en cierta estima en la comunidad de Corinto.

Pablo deja claro en los siguientes versículos las razones de la poca utilidad de este carisma : su difícil traducción a un lenguaje comprensible y su casi segura incomunicabilidad. Es menester advertir sobre el particular, que nuestro autor considera siempre los carísmas en función de su utilidad comunitaria, y la necesidad más perentoria de la comunidad cristiana era su crecimiento y extensión del anuncio:” Procurad que el abundar en ellos (los carismas) sea para provecho (utilidad) espiritual de la Iglesia” (v12).

Pablo no rechaza de Pablo este carisma y fenómeno de la glosolalia, pero si le impone estrictas limitaciones.Considera que aunque útil para el poseedor del el don, por sus especiales características resulta de escaso provecho para el resto de la comunidad sin un interprete que lo traduzca a un lenguaje inteligible.; es mas, Pablo afirma con contundencia “En la samblea prefiero hablar cinco palabras inteligibles e instructivas, a diez mil en un lenguaje ininteligible” (v19).

Es intrigante la razón por la cual Pablo se detiene tanto en este carisma tan particular y en su crítica. Algunos exegetas ponen el énfasis en la preocupación paulina por una interpretación errónea que de los dones espirituales se hacia en la comunidad de Corintio; así, Pablo estaría rechazando dos precomprensiones erróneas de los carismáticos corintios, tales como concebir el carisma de una manera individual desconectada de la comunidad (y su provecho), y determinadas interpretaciones paragnósticas del fenómeno carismático (esotéricas y celestes).

Termina el Apóstol el tema de los carismas, dando una serie de normas prácticas (26-40) que ya había prometido a sus interlocutores con anterioridad.

Pablo, sin restricciones, intenta dar una serie de normas para que las reuniones litúrgicas colaboren al crecimiento espiritual, y no deriven en un caos debido a la riqueza de carismas en la comunidad corintia “Si cuando os reunía,uno canta, otro enseña, otro transmite una revelación etc” (v26)

En el v34-35 Pablo da unas recomendaciones sobre el comportamiento de las mujeres en las asambleas litúrgica.Parece que se les prohibe el ejercicio de cualquier carisma dentro de las asambleas “no es decoroso que la mujer hable en la asamblea”.Según algunos exegetas las diferencias existentes entre este pasaje y 1Cor 11,5 puede llevar a pensar que el presente texto es una interpolación posterior; para otros el pasaje es auténtico y buscan diferentes interpretaciones del mismo para salvar la patente contradicción en el seno del pensamiento paulino.

Pablo, como ya hemos señalado con anterioridad, no se muestra contrario a los carismas,pero si a determinadas prácticas y sentidos que pueden contribuir a la discordia y al desorden sobre todo en los actos litúrgicos “Que todo se haga con orden y decoro” (v40)

 

2.6. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS. (15,1-58) 

Si Pablo hasta aquí había contestado a cuestiones concretas diversas de índole práctico o doméstico, a partir de aquí el Apóstol cambia de registro, viéndoselas con una cuestión de enorme peso teológico y doctrinal.

La resurrección de los muertos se encuentra en el centro del Kerigma cristiana, constituyendo la resurrección de Jesús anticipo y garantía de la misma.Por tanto, parece algo extraño que alguien en una comunidad cristiana pudiera dudar sobre este extremo.

Pablo toma como punto de arranque la resurrección de Cristo, según es enunciada en el primitivo kerigma de la Iglesia.Debemos aclarar que Pablo no habla nunca de la resurrección del cuerpo, sino de la resurrección de la carne (no existía en el pensamiento semita de Pablo la dicotomía cuerpo-alma del pensamiento griego),Ya que es al hombre entero al que va dirigida la salud prometida en el  Evangelio.

Pablo divide esta primitiva confesión de fe de la Iglesia entres partes: a)afirmación del hecho de la muerte y resurrección de Jesús;b) comprobación del mismo mediante la sepultura vacía y las apariciones; c) testimonios de la Sagrada Escritura que prueban que estos acontecimientos han sido previstos en el AT.

Pablo  se presenta como alguien que ha vivido la experiencia de un Cristo vivo después de la muerte, aprovechando la ocasión para hacernos la acostumbrada referencia a su oscuro pasado “indigno de llamarme Apóstol por haber perseguido a la Iglesia de Dios”(v9), en un recurso literario ya reiterativo en la forma de escribir Pablo.

Pablo se muestra como ejemplo de seguimiento , puntualizando que esto ha sido posible gracias a la “gracia” gratuita de Dios actuante en él .

Una vez aclarada la certeza sobre la resurrección de Jesús, pasa el Apóstol (12) a la cuestión de la resurrección de los muertos, que era la cuestión negada por algunos miembros de la comunidad de Corinto.

Comienza Pablo con una sonora extrañeza sobre esta duda (v12-13), prosiguiendo su argumento afirmando nuevamente la estrecha conexión existente entre la resurrección de Cristo y la nuestra.Por lo tanto, si asumimos como cierta una debemos asumir como cierta a la otra viceversa (v14-19). Pablo nos muestra un rosario de las graves consecuencias que se siguen de negar la resurrección de los muertos. Pero no somos los más miserables de los hombres “Cristo ha resucitado de entre los muertos” (v20). En estos momentos Pablo pasará a explicar esa íntima conexión, antes sólo afirmada, entre la resurrección de Cristo y la nuestra.

Pablo aplica el término primicia (de raigambre judía) a Cristo “Primicias de los que reposan” (v20), es decir, el primer fruto de otro frutos que están por venir,siendo Cristo el principio activo (no sólo en el orden cronológico) y garantía de la resurrección de los demás.Cristo ha sido constituido por Dios en el principio de la nueva humanidad, su resurrección arrastra en un gesto de solidaridad divina a la humanidad entera.

A partir del v29 , alude Pablo a un extraño bautismo que se celebraba a favor de los que ya habían muerto .”Hay algunos que se hacen bautizar por los que han muerto”.Algunos cristianos podrían hacerse bautizar por segunda vez , esperando aplicar los efectos salvíficos de este segundo bautismo a algún pariente o amigo ya fallecido. Pablo se hace eco de esta práctica para reforzar sus afirmaciones anteriores, ya que esta sólo tiene sentido si los muertos han de resucitar.

La afirmación del v32 “Si sólo con miras humanas luche en Éfeso con las fieras”, no parece que deba tomarse en su tenor literal, sino como una sugerente metáfora sobre las dificultades a las que se enfrento el anuncio en esa ciudad.

Termina el Apóstol este texto con una serie de exhortaciones finales (v33-34).

En  15,35-53, Pablo se va a ocupar del modo concreto en qué resucitarán los muertos.El Apóstol afirma que la resurrección supone una profunda transformación de los muertos.La resurrección no supone (como ya fue el caso de Cristo) un retorno del hombre a su vida terrena en condiciones de eternidad,sino el paso a otra dimensión de un hombre radicalmente transformado por la obra de la gracia.Para explicar estos extremos Pablo acude a la especulación de base judía sobre el primer y el segundo Adán (Gn1ss).Nos imaginamos que a los espirituales de Corinto debió encajarles bien este recurso paulino.El Apóstol utiliza este tema de la teología rabínica reinterpretándolo: el cuerpo espiritual al que deben equipararse los creyentes es Cristo resucitado.

Este cuerpo espiritual, que resucitara al final de los tiempos no parece definida su naturaleza con claridad por parte de Pablo.El Apóstol habla de cuerpo animal/espiritual para pasar después a señalar hombre animal/espiritual, lo que nos da pie a pensar que esta resurrección afectaría al cuerpo entero que, de alguna manera, estaría representando al hombre entero .

Pablo intenta señalar la naturaleza de esta transformación mediante analogías con procesos naturales de crecimiento (muy utilizados por Aristóteles).La comparación con la semilla que muere para dejar surgir a la incipiente planta, nos da idea de que este proceso de transformación no es una simple evolución, sino que nos encontramos ante una nueva creación (al menos recreación),ante el paso a una nueva vida radicalmente distinta a la terrestre como señala en el v 50.

En el v51 el Apóstol se prepara a desvelar un misterio a los corintios. No sabemos muy bien si Pablo se refiere a que no todos morirán o a que todos serán transformados; lo más probable es esto último.

En 53-54 Pablo repite cuatro el demostrativo “este”, parece ser que trata  de establecer la identidad del cuerpo resucitado con el que ahora tenemos.

En 15,54-58, Pablo resalta la victoria final sobre la muerte.Tanto en Cristo como en los     cristianos la muerte ha sido definitivamente vencida. Para resaltar este hecho recurre Pablo a dos textos de Isaías y Osea (utilizados con bastante liberalidad).

En el v57 se procede a una acción de gracias y una nueva llamada a la fidelidad y el seguimiento, concluyendo con la esperanza en la recompensa de la cual son garantía Dios y su hijo resucitado. 

 

2.7. CONCLUSIÓN. (16,1-24) 

Esta última parte de la carta la dedica a los usuales avisos, exhortaciones,recomendaciones y saludos. Es resaltable la referencia más antigua sobre el dies dominis que nos da Pablo en16,2.

La frase final de la carta , bajo la forma de bendición litúrgica resulta conmovedora “Os amo a todos en Cristo”:El impresionante Pablo del Himno del amor vuelve aquí recordarnos la primacía del amor, amor que procede y tiene su sello  y sustento en Cristo nuestro Señor.  

 

3.BIBLIOGRAFÍA. 

-M. Quesnel; “Las cartas a los corintios”. Cuadernos bíblicos,editorial verbo divino, Estella (Navarra) 

-A. Brunot: “Los escritos de San Pablo”; Buena noticia, editorial verbo divino; Estella (Navarra) 

-J. Drane: “Pablo. Su vida y su obra”,  Materiales de trabajo, Verbo divino, Estella. 

-M. Salvador García: “ Cartas  de San Pablo”, edirorial  La casa de la Biblia. 

-A, Wikenhauser y J. Schmid: “Las cartas de Pablo” ; introducción al NT, editorial Herder, Barcelona 1978. 

-Cambier,Carrez y Perrot : “Las cartas paulinas”. Editorial Herder, vol I, Barcelona 1983.

Copyright por MANUEL GONZÁLEZ PÉREZ (2001).

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